PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

5 Noviembre - 28 Noviembre, 2015

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

Virginia Rota y Natalia Ocerin

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

Virginia Rota

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

Virginia Rota y Natalia Ocerin

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

Natalia Ocerin

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

OPN Studio

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

Natalia Ocerin

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

Natalia Ocerin

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

Carolina Cruz Guimarey

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

Rodrigo Illescas

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

OPN Studio

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

OPN Studio y Rodrigo Illescas

PROCESS ROOM V - La nada ante el espejo

Carolina Cruz Guimarey

ARTISITAS:
Carolina Cruz Guimarey / Natalia Ocerín / OPN Studio / Rodrigo Illescas / Virginia Rota


[BIO CAROLINA CRUZ GUIMAREY -- pdf] / [NATALIA OCERÍN -- pdf] / [BIO OPN STUDIO -- pdf] /
[BIO RODRIGO ILLESCAS -- pdf] / [BIO VIRGINIA ROTA -- pdf]

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Todo habría sucedido de la misma manera... aunque jamás lo hubieras visto...

Sucedió en la noche de los tiempos... a un aletargado silencio le siguió una gran explosión,... en ese instante millones de partículas invadieron el cosmos dando origen a una nueva “realidad velada”. Un nuevo “espacio” se abría paso en la oscuridad; una nueva galaxia surgía dispuesta a seguir el curso del universo, rigiéndose y adaptándose a las azarosas leyes de la naturaleza. Todo comenzaría a suceder según lo previsto, todo debía verse enmarcado en un contexto de fuerzas y en una sucesión de comportamientos espontáneos regidos por la sincronización natural y la lucha por la supervivencia. Todo debía seguir su curso... Fue tras un largo espacio de tiempo, tras varios millones de años, cuando de forma pseudo- evolutiva, imprevisible y espontánea surgió la “razón” y como consecuencia la “conciencia”, originando así un gran reflejo, un gran juego de luces, donde ahora el universo podría mirarse y reconocerse. Fue en ese preciso momento, cuando todo comenzó a tomar un rumbo raro, un rumbo distinto al previsto. El gran juego de los reflejos se despertaba de su letargo. Ahora la realidad se tornaba insondable y abierta a cualquier interpretación, “cóncavas” o “convexas” la generación de preguntas sin respuestas, solo podría desembocar en una mera incertidumbre existencial.

Como si de un juego de muñecas rusas se tratara, donde lo más grande alberga lo más pequeño, y así sucesivamente, el hombre comenzó a cuestionarse y ahondar acerca de su lugar, condición, identidad, finitud y por su puesto su transcendencia.

[...]


[Texto completo de la exposición -- pdf]