La obra presentada por Juan Iribarren [Caracas, 1956] es una pintura de carácter perceptivo, sensorial. Lienzos en los que el protagonismo reside tanto en el color como en la captación de la luz a base de pinceladas espontáneas y frescas que construyen una complejidad compositiva de resultado muy atractivo. Espacios, generalmente en formato cuadrado, donde se concentra la belleza y la potencia de la luz.