Panta Rey

20 de enero – 18 de marzo, 2009

Las muelas, 2008

Mármol de Carrara
70 x 40 x 18 cm.

Leda, 2008

Mármol Sivec
115 x 18 x 18 cm.

Almenara, 2008

Bronce
400 x 5 x 5 cm.

Escila, 2008

Mármol Sivec
85 x 22 x 48 cm.

Sumidero, 2006

Piedra de Calatorao
50 x 50 x 10 cm.

Nocturno, 2008

Mármol negro de Bélgica
78 x 78 x 10 cm.

Duna, 2006

Mármol Sivec
46 x 9 x 20 cm.

Columna abierta, 2008

Acero inoxidable
200 x 16 x 16 cm.

Nocturno II, 2003

Piedra de Calatorao
90 x 20 x 22 cm.

Anillos trenzados, 2008

Aluminio
76 x 76 x 5 cm.

El curso del agua III, 2008

Acero inoxidable
86 x 76 x 36 cm.

El curso del agua II, 2007

Bronce
85 x 22 x 48 cm.

Cadena de acero líquido, 2008

Hierro
205 x 31 x 26 cm.

Vórtice, 2008

Bronce
54 x 20 x 15 cm.

Cadena de acero líquido, 2006

Acero inoxidable
210 x 15 x 15 cm.

El vientre de las olas, 2007

Bronce
45 x 23 x 18 cm.

Órbita periódica III, 2004

Mármol Sivec
45 x 45 x 14 cm.

Trifolio, 2009

Acero inoxidable
86 x 76 x 36 cm.

Vena de agua, 2004

Piedra de Calatorao
100 x 20 x 20 cm.

En esta exposición presento piezas cuyo tema gravita sobre dos tipos de geometría.
Las piezas del primer grupo, de obra más reciente, se construyen tensando sus superficies sobre curvas helicoidales que se entrecruzan o se encadenan. Todas ellas comparten la evocación de la turbulencia de los fluidos. Hay quien sostiene que la turbulencia, en una amplia gama de escalas, se puede descomponer en remolinos auto semejantes. Aunque no sé si esto finalmente ha sido demostrado, la idea me resulta muy atractiva pues significaría que existe un elemento mínimo para explicar todo el universo infinito de posibilidades del comportamiento caótico de los fluidos. Estas obras nacen como si efectivamente existiera este elemento mínimo combinando distintas simetrías de una sola curva básica.
El segundo grupo de piezas, realizadas en mármol, prolonga el trabajo de mis últimas exposiciones. También en este caso me surto del universo de las formas geométricas pues poseen una rotundidad espléndida y la cualidad de hacer evidente, al primer vistazo, el orden que las traba. Esta cualidad las relaciona con el grupo anterior pero su punto de partida es, sin embargo, menos concreto. Son piezas geométricas también e igualmente evocan el movimiento, las formas del agua o la naturaleza orgánica.